Cuando era niña había un juego que hacía con mis amigas y amigos. Consistía en agarrarse de los brazos y caminar cantando “María La Paz, La Paz, La Paz, un paso pa trás, pa trás, pa trás. Para un costado, para otro costado. María La Paz, La Paz, La Paz. Y así avanzabas, retrocedías, ibas para un costado, ibas para el otro costado y volvías a avanzar. Y este cantito es la mejor representación de mi salud mental en estos tiempos.
Aviso: El siguiente episodio esta destinado solo para personas adultas. También hago esta aclaración porque voy a hablar sobre temas que te pueden sensibilizar y quizás estás en un momento en el que preferís no escuchar sobre temas sensibles. Si es así, poné pausa y hacé o escuchá otra cosa que te haga sentir bien. Y si te quedás escuchando el episodio, gracias, muchas gracias.