Miles de caminos y kilómetros que fueron horas apostando, sembrando, muchas veces sin conocer el destino.
Llenos de sueños, miedos, incertidumbre, escuchando nada más que el sonido del alma, con el sabor de estar haciendo lo correcto y a veces no.
La aventura, la fe, que muchas veces se agota, ir contracorriente, no ser una persona común.
Las batallas perdidas, los conciertos llenos, los que no, ganar dinero, perder dinero, perder mucho dinero.
El tiempo va a toda velocidad, a otro ritmo. Los nuevos lugares, los mismos lugares, conocer y vivir a medias una ciudad y a sus personas. Dejar a tu familia muchos días para volverte el extraño, el que no está.
Vives muchas vidas, eres afortunado y eso al final construye tu presente.
Los aprendizajes son más fuertes porque cometiste muchos, muchos errores.
Javi Rodríguez