Ser educador es tener la pasión, la ciencia y el arte, de esculpir el cuerpo, la
mente y el espíritu de los seres humanos, para que sean un todo
armónico, hermoso consciente y bueno para lo mejor y para el
bien, influido con sus corazones y creer en todos aquellos
alumnos que algún día utilizaran sabiamente los conocimientos
que tu algún día le proporcionaste y así mismo no hay mejor
recompensa que el agradecimiento y reconocimiento de un
alumno.