Tener una íntima relación de amistad con Dios no es fanatismo, es natural, así como un hijo necesita de los abrazos de su padre. Nuestra relación con Dios nos guarda, nos protege, nos guía, nos enseña, nos muestra el camino. Levanto una oración para que Dios abra los cielos sobre tí y te bendiga.
¡Que tengas un buen día, bendiciones!