Rock como vehículo para canalizar la rabia. Lo de The Dillinger Escape Plan es una estética que conjuga el enojo, el cuidado del sonido y el riff como soporte del dispositivo sonoro, alzando la “ferocidad mortal” como forma superior de arte.
Rock como vehículo para canalizar la rabia. Lo de The Dillinger Escape Plan es una estética que conjuga el enojo, el cuidado del sonido y el riff como soporte del dispositivo sonoro, alzando la “ferocidad mortal” como forma superior de arte.