“Nicaragua solo tiene dos caminos: ver hacia atrás como la mujer de Lott, y quedarse inmóvil en sus errores o bien, ser como dice la palabra del Señor, un pueblo sabio y prudente, que sabe reconocer y perdonar sus errores con justicia, con equidad y nobleza. No dudo que como gran nación que somos podemos, sin exclusión, hacer un alto, conversar, corregir, perdonarnos con base al derecho fundamental a la verdad y celebrar por primera vez en nuestra historia este próximo mes de Septiembre, nuestra verdadera independencia, una independencia a toda forma de neocolonialismo, independencia para resolver nuestros propios problemas, hacer nuestra propia acta de independencia; atrevernos, en medio de las dificultades y adversidades que enfrentamos, en libertad entre todos, hacer un acta que defina las reglas básicas, mínimas y no excluyentes para ser una organización social que viva en convivencia y paz, crecimiento económico y desarrollo y prosperidad social, y dejemos la paz de los cementerios en el pasado.
Atrevámonos, asumamos el reto, escribamos nuestra acta de independencia de justicia, de paz, de seguridad, y pongámosla en práctica.
Solo así, “viviremos y entraremos a tomar posesión de la tierra que nos promete el Señor, el Dios de nuestros padres”. Hagamos nuestra historia, observemos nuestros compromisos, respetemos nuestra palabra como lo hicieron nuestros abuelos, y pongamos en práctica nuestra decisión de ser una sola nación, porque solo así seremos sabios y prudentes a los ojos de Dios. Amén”