La Administración viene del latín ad (dirección, tendencia) y ministrar (subordinación, obediencia), tiene actualmente una connotación diferente a la proveniente de esta etimología. El propósito de la administración es interpretar los objetivos de una organización y transformarlos en acción organización por medio de la planeación, la organización, la dirección y el control de todos los esfuerzos realizados en todas las áreas y niveles de la organización, con el fin de alcanzar tales organización (como estructura social); es decir, como reunión de un conjunto de recursos tanto técnicos como humanos, con el ánimo de desarrollar una actividad determinada, cuyo fin último es la obtención de beneficios.