La oposición de la Real Federación Española a que la de Castilla y León inscriba al heredero de dicho club, el C.D. Salmantino, en las categorías en las que competía la Unión ha puesto en el disparadero a Maté, quién, de no realizar dicha inscripción, estará incumpliendo las resoluciones dictadas por un juzgado de Salamanca acerca de dichos derechos federativos. La R.F.E.F., que presidente el sempiterno Ángel María Villar, no reconoce la jurisdicción ordinaria por encima de la deportiva y amenaza con excluir de su estructura a la Federación de Castilla y León, lo que conllevaría dejar fuera de las competiciones nacionales a todos los equipos de la comunidad (Real Valladolid, Numancia, Ponferradina, Mirandés, etc.).