El espíritu Santo nos presenta una advertencia solemne concerniente a nuestra salvación, si no creemos al Evangelio de la Gracia de Dios y prestamos atencion a su Palabra, es imposible que exista un medio diferente de redención para nuestras almas, y Jesucristo el Hijo de Dios no va a ser crucificado por segunda vez para salvarnos, por lo cual:" Hoy es el día aceptable, hoy es el día de salvación!"