Variables tipográficas: diseño, composición y ortotipografía
En el universo de las tipografías, hemos visto como existe una variedad de formas y posibilidades en los rasgos y diseños de las mismas tipografías. Esta variedad obedece en parte a que las tipografías son utilizadas en diversas situaciones y condiciones, siendo entonces las adaptaciones morfológicas una manera de responder a estas, igualmente, la diversidad tiene sentido a la luz de las exigencias que los lectores hacen al texto a través de la forma como este se presenta, el leer constituye en un ejercicio que por un lado hace una exigencia física al cuerpo humano, específicamente al ojo, que demanda continuamente de herramientas y facilidades para hallar los caminos que debe recorrer al leer un texto, y por otro lado, leer es un ejercicio cognitivo, que solicita igualmente ayuda para el proceso de construcción de sentido y de comprensión, si bien, gran carga de estas ayudas se deberían disponer desde la redacción del texto, la manera como los textos se presentan pueden también jalonar estos ejercicios haciéndolos más sencillos o en el mejor de los casos no entorpeciéndolos o complejizándolos.
En este sentido, las variables tipográficas operan como extensiones de la capacidad de representación de la letra, en la medida que una letra ya tiene un sentido vinculado al fonema que representa, la variación en la forma implica la adición de otros sentidos o significados a la letra, esta adición deriva desde lo meramente operativo o de señalización de textos, por ejemplo los párrafos en peso regular y los títulos en peso negro (o bold), hasta la aplicación para el entendimiento de un texto, ejemplo la aplicación de pesos itálicos para palabras en idiomas extranjeros, siendo entonces de mucha utilidad su correcto uso.
Queda entonces claro que en una tipografía podemos encontrar variaciones en sus formas, y que estas variaciones de la forma de la letra no son caprichosas, obedecen a varios usos y propósitos. La demanda que se le hace entonces una tipografía en términos de satisfacer unas necesidades declaradas ha dado luz a las siguientes categorías de variables de una tipografía:
Regular, redonda, book, medium o romana, corresponde al diseño natural de la fuente, por lo general sus grosores son intermedios entre los de los pesos blancos (light) y negros (bold) y su eje de construcción está en los 90°
Blanca, thin o light, corresponde al peso ligero de una fuente, el grosor de sus trazos es inferior al del peso regular confiriéndole una apariencia más frágil
Negra, negrilla, black, heavy o bold, corresponde al peso más pesado de una fuente, el grosor de sus trazos es superior al de los del peso regular confiriéndole una apariencia más fuerte.
Itálica, inclinada o cursiva, corresponde al diseño de la fuente con una ligera inclinación, esta inclinación es particular a cada tipográfica, pero se puede considerar que varía entre los 8° y los 22°, esta inclinación le confiere una apariencia un tanto más ágil al texto
Otras categorías son las versalitas, letras con el diseño de las mayúsculas y con la altura de las minúsculas, los super índices, letras diseñadas a una fracción de la altura de x y que se ubican justificadas al margen superior con la línea de equis, los sub índices, diseño de letras a una fracción de la altura de equis y que se ubican sobre la línea base, subrayados, textos que se resaltan con una línea inferior, los tachados, textos que se destacan con una línea sobre la mitad de la altura de equis, entre otros
De estas categorías pueden surgir más variaciones si se contemplan gradientes en cada una y la posibilidad de mezclarse entre ellas para dar luz a otros pesos, por ejemplo, la fuente Aileron de la fundidora japonesa Dot Colon posee 16 variables: Thin, Thin Italic, Ultra light, Ultra light italic, light, light italic, regular, italic, semibold, semibold italic, bold, bold italic, black, black italic, heavy y heavy italic.
Al conjunto de variaciones en una fuente le llamamos familia tipográfica, las variaciones pueden incluir variaciones por el diseño de terminales, dando lugar a variaciones Serifadas y sin serifas, también se pueden incluir en las variaciones los glifos que soporten diversos sistemas de escritura (cirílico, griego, árabe, coreano, etc.), al conjunto que incluye estas posibilidades en variaciones de diseño y de lenguajes se les llama superfamilias.
En lo que compete al uso de las variaciones para el diseño, estas son fundamentales para establecer características de los cuerpos de texto en una página, pudiendo establecerse jerarquías a través del uso de las variables, los textos más negros tendrán más importancia que los textos en regular y por ende los textos en blancas serán los de menor importancia, la categorización o diferenciación de los cuerpos de texto seria la función primordial de los pesos en lo que se refiere al diseño de cuerpos de texto.
Por otro lado, las variables se han servido históricamente para la facilitación en los procesos de comprensión de los textos, su apariencia distinta le indican al lector y a su cerebro la presencia de un cambio en la lectura que den atender, estos llamados han sido regularizados con el tiempo hasta llegar a estándar que se encuentran definidos y estudiados por el campo de conocimiento denominado ortotipografía, campo que podríamos definir como el encargado del correcto uso de pesos y glifos tipográficos a la luz de su utilidad y codificación.