Desde pequeña, Sandra fue muy buena para todo. Se destacaba con facilidad en cualquier actividad que hacía. Pero decidió estudiar Ingeniería Industrial, haciéndole caso a sus habilidades en las ciencias exactas.
Después, la vida le habló de cálculos no tan exactos. La llevó a emprender, a dejar atrás grandes oportunidades laborales y, finalmente, a encontrarse con ella misma a través de la nutrición creativa.
Escuchen esta nueva historia de vida para corroborar, una vez más, que no importa si hay vida después de la muerte, sino que hay una en la que estamos aquí y ahora, y vale la pena cambiar, renovar, rediseñar, todas las veces que sea necesario.