La mochuela Ruthi fue enviada de avanzada (oilooos, se perdió ja, ja, ja) para ver la viabilidad de una sucursal en aquellas lejanas tierras, sin embargo, el calor, la falta por allá de tortillas, tamales, tacos, mole, así como toda suerte de dulces, comida chatarra y música guapachosa; nos ha hecho repensar esa opción, pero pásele a escuchar lo que nos contó la mochuela Ruthi.