
Sign up to save your podcasts
Or


Deja de sentirte culpable por tener cosas que otros no tienen: dinero, salud, pareja, oportunidades, comodidades, paz, familia, éxito...
Puedes reconocer tu privilegio sin sentirte avergonzado por tenerlo, puedes disfrutar tu abundancia sin sentirte superior, y puedes reconocer la falta de equidad en el mundo sin castigarte a ti por tus circunstancias.
El sentir culpa hace sentido cuando lo que tienes lo has conseguido de forma incorrecta, cuando has hecho daño a alguien para tenerlo. Pero no hace sentido cuando sufres simplemente porque alguien más no tuvo la misma suerte.
No tienes que dejar de disfrutar tus regalos de la vida para honrar a los demás. No ganas nada al hacerte chiquito.
Ganas cuando actúas de forma responsable, tienes compasión por los demás, y escoges ser generoso.
No confundas compasión y amor por los demás con auto-castigo.
Tienes derecho a tener, vivir, crecer, disfrutar y ser feliz sin disculparte por lo que tienes.
El tener un ambiente ordenado no solo se ve bonito, sino que también afecta el ambiente DENTRO del cual opera tu cerebro.
El desorden crea estímulos visuales que distraen a tu cerebro, y gasta su limitada atención filtrando información y tomando decisiones sobre los procesos que han quedado pendientes: el montón de ropa por lavar, los trastes sucios, los documentos por revisar, los mensajes sin abrir.
Aunque no estés pensando conscientemente en ello, tu cerebro le dedica "ancho de banda" a estas señales y afecta tu desempeño, ya que no puede poner toda su atención a la tarea que estás realizando.
Además de todo esto, el tener un ambiente desordenado causa estrés adicional, subiendo tu cortisol.
No se trata de "no tener nada" y desaparecer todos los objetos en tu ambiente, sino de eliminar aquellos que implican una falta de control o procesos abiertos sin terminar.
Cargar menos te va a permitir hacer más.
Menos objetos, menos señales que recibe nuestro cerebro, menos decisiones que tiene que tomar, menos procesos abiertos, más atención disponible, menos cortisol, más paz mental, mejor vida.
El estrés es bueno, en ciertas dosis. Gracias al estrés del ejercicio nuestros músculos crecen, gracias al estrés de hacer cardio nuestro corazón se adapta y nuestro sistema mejora.
Eso es hormesis: una dosis manejable de estrés puede hacer que tu organismo sea más resistente. Pero aquí está la trampa: más estrés no significa más beneficios. El secreto no es vivir sin estrés ni vivir al límite; es estresar, recuperar y adaptar.
Porque un cuerpo que nunca enfrenta desafíos no se vuelve resiliente… y uno que nunca tiene oportunidad de recuperarse, tampoco. No necesitas una vida sin estrés. Necesitas aprender qué estrés te construye, cuánto puedes tolerar y cuándo toca recuperar.
Gastamos tanta energía pensando "¿de quién es culpa?", que se nos olvida lo más importante: "¿Qué parte me toca a mí, y qué parte no me toca?".
En este episodio hablamos del trabajo de Julián Rotter sobre el locus de control interno y externo, y lo ligamos con la separación de tareas del trabajo de Alfred Adler.
Deja de delegar tu vida a factores o personas externas, pero hazte cargo de lo que te toca al separar lo que está en tu control, lo que está en tu influencia, y lo que te toca solamente aceptar, porque no lo puedes controlar.
No todo lo que pasa es tu culpa (locus de control interno), y no todo lo que pasa es culpa de alguien o de algo más (locus de control externo). Hay que ser brutalmente honesto sobre dónde está nuestro poder para dejar de pelear con la realidad y podernos enfocar en lo que sí podemos afectar.
Si estás anclado internamente, lo que sucede en la vida te puede afectar, sin adueñarse de ti. No se trata de dejar de sentir, sino de escogerte a ti por encima de lo externo (el enojo de otras personas, su desaprobación o rechazo, sus críticas o malos entendidos).
Te puede doler, pero no te controla. Te puede afectar, pero no te mueve ni dicta tu respuesta.
Para ser unfuckwithable se necesitan 4 cambios de mentalidad:
Puedes estar afectado o triste sin que eso te controle. Puedes sentir miedo y seguir haciéndolo. Puedes ser rechazado sin rechazarte tú mismo. Puedes amar sin ceder tu libertad. Puedes sentirte sacudido sin ser descarrilado.
Seamos unfuckwithable.
El BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) es una proteína que funciona como una especie de “fertilizante para el cerebro”: ayuda a que las neuronas crezcan, sobrevivan y creen y fortalezcan conexiones, por lo que juega un papel fundamental en la neuroplasticidad, el aprendizaje, la memoria, el estado de ánimo y la salud cognitiva. Podemos favorecerlo con ejercicio regular —especialmente ejercicio aeróbico y de fuerza—, buen sueño, aprender cosas nuevas y difíciles, una alimentación nutritiva y manejar el estrés crónico. Por el contrario, la falta de sueño, el sedentarismo y el estrés prolongado pueden disminuirlo. La clave no está en encontrar un “hack” para aumentar el BDNF, sino en darle al cerebro lo que necesita de forma constante: reto + movimiento + aprendizaje + recuperación.
Una persona virtuosa tiene 4 virtudes: sabiduría, coraje, templanza y justicia. En lugar de estar persiguiendo una mejor vida, enfócate en convertirte en un mejor humano. Deja atrás tu zona de confort, la necesidad de estar en lo correcto, la necesidad de aprobación, y la inhabilidad de controlarte.
Una gran vida no depende de lo que logres, sino del carácter que construyes mientras lo consigues.
Cada logro que tenemos en la vida es producto del tiempo que le invertimos, tiempo que no podemos recuperar. Por eso es tan importante asignarlo intencionalmente.
Tu coche, tu casa, tus seguidores y tus millones en el banco algún día le van a pertenecer a alguien más. Pero las experiencias que viviste, las risas que reíste, los besos que diste, las emociones que provocaste y las memorias que creaste son lo que te vas a llevar.
No pospongas el VIVIR mientras pierdes tu tiempo persiguiendo cosas que al final de tu vida no te vas a llevar.
La ansiedad social no es parte de tu personalidad, es tu cerebro intentando protegerte del rechazo, de ser juzgado, avergonzado o excluido. Esto es natural, ya que nuestro cerebro no ha evolucionado al mismo tiempo que el mundo, y sigue pensando que la única forma de sobrevivir es siendo aceptado por una tribu.
Dejemos de exigirnos ser perfectos, en lugar de ser humanos. Vemos cada interacción como una prueba de qué tan valiosos somos para la sociedad, y eso es absolutamente desgastante, drenante y además, ridículo.
Nadie tiene la respuesta perfecta en tiempo real, todos tenemos inseguridades, todos podemos siempre haber respondido mejor, no se trata de eso, se trata de quererte y aceptarte como eres.
La confianza en ti mismo no significa que no vivas situaciones sociales incómodas, significa que sabes que las vas a sobrevivir, son parte de la vida. El objetivo no es impresionar a los demás, es conectar, ser tú mismo, escuchar.
Date permiso de ser humano, deja de juzgarte.
Creemos que alguna situación especifica tiene el poder de hacernos felices el resto de nuestras vidas, o miserables el resto de nuestras vidas, pero no es así.
La felicidad absoluta de un nuevo coche o una nueva relación se siente como si fuera a durar para siempre, pero no es así.
Una pérdida o separación se siente como si de aquí en adelante viviremos tristes y deprimidos cada uno de nuestros días, pero no es así!!!
Nuestro cerebro se adapta y regresa, ya sea de arriba o de abajo, a un nivel base de felicidad. Esto se llama adaptación emocional.
Gracias a esto somos una sociedad que mejora continuamente, nos adaptamos y buscamos más, y luego más y más y más. También nos hace reponernos después de una crisis, manteniéndonos funcionales al regresarnos al nivel base de felicidad. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando nos adaptamos a situaciones tóxicas o abusivas, y empezamos a normalizarlas. En ese caso hay que preguntarnos si estamos viviendo conscientemente o simplemente nos adaptamos.
Dejemos de tomar decisiones basadas en emociones temporales, y diseñemos una vida que escojamos una vez que la intensidad de emociones baje y nos adaptemos a la situación.
¿A qué te quieres adaptar?
From the publisher's feed
Es momento de cuestionarlo todo, cambiar lo que no nos sirve y destruir creencias obsoletas que nos mantienen pequeños. ¿Estás listo para ser un disruptor?💥💥💥