Dentro del gran mundo de las drogas existen aquellas que son legales, que se pueden adquirir y consumir libremente. Son, por ejemplo, el alcohol y el tabaco.
El hecho de que sean legales les rebaja la sensacion de peligrosidad, parece que son mucho más inofensivas que otras. Sin embargo, la OMS atribuye nada menos que 3,3 millones de muertes en todo el mundo cada año al consunmo de alcohol. Porque, como recuerda esta institución, el alcohol no está sólo implicado en la cirrosis o en accidentes de tráfico, sino que se considera un factor clave en más de 200 enfermedades. Y que decir del tabaco. Hoy hablaremos de cómo nos enganchan estas sustancias y de sus consecuencias. Con Leocadio Martín