En el corazón del Roma de alza uno de los monumentos más fascinante del cristianismo, la Basílica de San Pedro, fue erigida en el lugar exacto donde San Pedro fue condenado, martirizado y enterrado. En sus profundidades que se guarda uno de los mayores tesoros, las reliquias de San Pedro, el primer papa de la Iglesia Católica. Más allá de las reliquias indagaciones buscan pistas para conocer en profundidad al apóstol desde Israel hasta Roma con el objetivo de resolver sus misterios.