Analiza exhaustivamente quién fue responsable de la muerte de Jesús y por qué, basándose en textos bíblicos, contexto histórico romano y judaico del siglo I. Examina la tensión entre las autoridades judías y el poder romano, el papel de Jesús como figura potencialmente sediciosa y cómo su proclamación del Reino de Dios lo puso en conflicto directo con el Imperio. Piñero argumenta que la crucifixión fue una ejecución romana por motivos políticos, aunque reconoce la compleja interacción con las élites sacerdotales judías que veían en Jesús una amenaza a su autoridad y estabilidad social.
Expone el profesor Antonio Piñero.