El Tratado de Versalles, cuyo objetivo era regular las condiciones de paz de Europa y del mundo en la posterioridad de la I Guerra Mundial. La ambición de los poderes victoriosos era hacer que la Alemania vencida pagara reparaciones y asegurara la paz para el futuro.
Pero una década después, el tratado Versalles se convirtió en una poderosa palanca para la toma del poder por parte de los nazis.