Durante siglos, sus tierras fértiles y su vasta región costera convirtieron a Vietnam en una continua presa geopolítica. Su vecina China consideró durante largo tiempo que debía ser una de sus provincias, mientras que Japón, enclaustrado en su insularidad, estuvo también interesado en este alargado territorio. Finalmente, la Francia colonial, y posteriormente los EE.UU. de la Guerra Fría, trataron de controlar el país de manera sucesiva.