En 1945, los nacionalistas chinos tenían todas las ventajas: cuatro veces más soldados, mejor armamento, apoyo de Estados Unidos y control de las principales ciudades. Los comunistas parecían condenados a la derrota. Sin embargo, solo cuatro años después, Mao Zedong tomó control de toda China continental. En este episodio analizamos uno de los conflictos más decisivos del siglo XX: descubre cómo la redistribución de tierras, la propaganda efectiva, la corrupción nacionalista y las divisiones internas cambiaron el curso de la historia moderna. Una lección sobre cómo la popularidad y la unidad pueden vencer a la superioridad militar.