Lima, Buenos Aires, Ciudad de México, Río de Janeiro, entre otras, están enfrentando un cambio importante en su composición social debido a la gentrificación.
Ya sea por violencia policial, la influencia de eventos deportivos o la recuperación de patrimonio histórico, varias de las capitales latinoamericanas se están transformando. Aunque puede sonar como algo positivo, estos cambios pueden traer y profundizar inequidades en la población.