Este Domingo de Ramos en la pasión de Nuestro Señor Jesucristo, nos recuerda que necesitamos de la perseverancia en la fe, para que la bipolaridad espiritual en la cual caemos, por tener un corazón tibio que no se anima a abrazar la cruz, no sea un impedimento para llegar al Paraíso que el Señor nos tiene prometido
¿Veo en mis hermanos a Cristo cargando con su cruz que me invita a ayudarlo? ¿Soy capaz de llevar mi pecado y mi límite a Dios o prefiero esconderlo negándolo? ¿Puedo descubrir en Cristo crucificado el amor de Dios por cada uno de nosotros?