En la homilía de este XV Domingo del Tiempo Ordinario, Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima indicó que el Señor nos llama a quedarnos en la casa de los que más sufren, a profundizar en nuestra misión de hospedarnos en la vida de los problemas de la gente: «La Iglesia está para servir, no para imponerse (…) Solamente sirviendo sencillamente, sin estruendos, sin poderes, sin violencias, podemos ir suscitando una capacidad muy grande para acercarnos y espantar nuestros demonios»; reflexionó.
El prelado también habló de la importancia de acudir a los vacunatorios para la pronta salud de toda la sociedad: «Por favor, no temamos, la vacuna es algo importante. La gente ha hecho esfuerzos de hacer algo que sirva realmente para la salud de la gente».