19 Julio
¿De qué sirve celebrar la independencia de una nación si seguimos siendo esclavos en nuestro interior? La verdadera libertad no se compró con armas ni ejércitos, sino con la sangre de Cristo en la cruz. Aunque podemos ser libres físicamente, muchas veces seguimos atados espiritualmente, cargando la esclavitud en el corazón a través del orgullo, el rencor o la indiferencia. La transformación que nuestra sociedad necesita no empieza con nuevas reformas políticas, sino con un despertar espiritual donde la iglesia se humille, ore y asuma el precio de llevar el mensaje de libertad a quienes aún viven cautivos del pecado.🎙️
👉 Míralo también en Youtube