¡Cuántas heridas, cuántas lágrimas en nuestro presente, en nuestro mundo, en la familia! Jesucristo, el Cordero, es nuestra fundada esperanza. Necesitamos unirnos a él, seguir sus pasos, vivir su vida, la que nos ofrece en la Eucaristía, la que nos identifica con él mismo.
Comentarios al evangelio por Fr. José Mª Viejo Viejo O.P. - Convento de La Virgen del Camino (León)
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/11-5-2025/