Jesús nos pide algo, no necesita mucho para convertir nuestra pequeña entrega, nuestra pobre limosna, nuestro gesto acogedor, nuestra palabra de consuelo, nuestra oración sincera, en reparación eficaz de tantas vidas heridas. Que la meditación de la Palabra del Señor mueva nuestro corazón y nos ayude a mantener la esperanza en este tiempo de Adviento.
Comentario al Evangelio por Micaela
https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/4-12-2024/