Les tengo que confesar amigas y amigos internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas" que para mí el silencio unas veces nos habla y otras enmudece. Ustedes se preguntarán ¿cómo es posible esto? Yo les aseguro fehacientemente que lo que les voy a decir no es en absoluto nada metafórico. Cuando nosotros nos callamos evidentemente estamos en silencio, pero éste a través de nuestro cerebro sigue pensando, conversando. Lo que ocurre es que no lo dice oralmente. Otras veces, en cambio, el propio silencio se queda calladito, mudo. ¿Qué hace entonces? Pues, se dedica a contemplar al interlocutor-a la belleza o fealdad que le rodea. Les sigo formulando cuestiones ¿Cuáles son las circunstancias en que se nos queda quieto, simplemente en blanco? Sinceramente como las diversas situaciones cotidianas en que nos veamos envueltos. El lugar donde puede acaecer el enmudecimiento es muy dispar, muy insospechado. Hay veces en que el silencio del alma no dice nada y el del corazón continúa parloteando o al revés. Las ocasiones en que ambos están chitón son más de lo que creémos. Les pongo dos ejemplos: A Paquita no le gusta cantar, pues de esta forma ahuyenta la desgracia. Matilde está cosiendo y Sole en algún periodo de un embarazo no deseado. ¿Y estas personas quiénes son? Ellas forman parte de los personajes de una hermosa y magnífica novela bautizada como "DONDE ENMUDECE EL SILENCIO" de la excelente escritora SARA MAÑERO RODICIO. La ha editado la fabulosa editorial MALUMA. "DONDE ENMUDECE EL SILENCIO" es una narración corta, elocuente y universal. ¿A qué me estoy refiriendo con este último calificativo? Aunque, muchos -as lectores-as la circunscriban en determinados lugares, en unos hechos históricos supuestamente concretos. SARA MAÑERO RODICIO deja con su muy sensacional saber hacer, que el lector -a libremente lo sitúe en el lugar, en las circunstancias que él- ella desee. Lo plasma, lo explica fenomenalmente bien esto que les digo en su fabuloso prólogo «He querido escribir este prólogo para aquellos que nunca habéis asistido a mis presentaciones, para que sepáis que, tras cada novela de tintes históricos escribo otra de tono más intimista», que está incardinada totalmente en la realidad. Por ello "DONDE ENMUDECE EL SILENCIO" es además de intimista, real... Muy, muy real en toda su amplitud: dramática y trágica. En estos conceptos los protagonistas (tres mujeres) se encuentran bajo el prisma de la memoria y por añadidura de los recuerdos aglutinados durante su dura y dramática existencia cotidiana. Presidida por la intolerancia, la altivez, la marginación... y todos esos males funestos que las leyes, las costumbres impuestas por los poderosos irracionales hacen que ellas no tengan plena cabida en el entorno que habitan. Aquí es precisamente es donde el silencio ya no bulla, no discrepa, se queda mudo. Lo único que le sostiene es la mirada fija, serena. Es decir, la dignidad. Tres nombres muy comunes: Matilde, Maruja, Soledad más el añadido- si lo prefieren de Paquita y Anselma- caminan por esta senda. Camino en que son señaladas como las paradigmas de lo que una mujer en esa sociedad nunca debe de ser. Matilde, Maruja y Soledad demuestran su acendrado feminismo, aunque de ello no sean conscientes o no lo sepan, siendo siempre ellas mismas. Por otra parte, se evaden de sus sufrimientos perennes, de no hincar la rodilla, mediante el cante y la costura. Como diría un castizo «las penas se ahuyentan». SARA MAÑERO RODICIO obtiene un resultado netamente redondo. Consigue plenamente la -digamos- cuadratura del círculo, que es la total perfección. No solamente el triunvirato de los tres personajes es sobre los que se asientan una gran parte de la novela, sino los que tangencialmente actúan de una manera visible o simplemente nombrándoles están muy bien construidos y por ende genialmente caracterizados. Como he dicho anteriormente en otro lugar de este comentario o «reseña» los lugares quedan al libre albedrío de cada uno-a. Pueden ser cualquier lugar del orbe terráqueo. Las tramas- hay varias- como los clímax- existen algunos - están muy visibles. Solo hay que leer- los capítulos con un mínimo de atención. Su lectura es bastant3 ágil y amena. El vocabulario es cara a su entendimiento muy al alcance de cualquier joven, adulto o persona de edad avanzada. El ritmo es netamente dinámico. La fluidez en los diálogos es debido a que están estrictamente encajados entre el mayoritario cuerpo narrativo, el cual es relatado unas veces en primera y otras en tercera persona. También me ha parecido ver que en segunda. En cuanto al estilo rebosa por todos los lados ese «intimismo», que la propia SARA MAÑERO RODICIO nos habla en su prólogo. Vemos en los diferentes pasajes que las metáforas, los aforismos y hasta las anáforas tienen su lugar. Yo rotundamente se le aconsejo. Estoy segurísimo que, como mínimo la disfrutarán saboreándola. Igual que he hecho yo. Como esas deliciosas pastas de almendras- por supuesto sin azúcar- que algunas veces me como al desayunar. "DONDE ENMUDECE EL SILENCIO" de SARA MAÑERO RODICIO posee un brillante lugar en uno de los privilegiados estantes de la biblioteca radiofónico- sonora en por supuesto "Letras Encadenadas"