Mientras el hombre más rico del mundo se implica para que una red social sea más libre, o personas como el dueño de Amazon entran en medios de comunicación para garantizar su línea editorial y su independencia del poder, en España, todos nuestros medios de comunicación están en manos extranjeras y son debidamente regados con dinero público del gobierno para tapar los latrocinios del que manda, amplificar los males de la oposición al gobierno, inocular su ideología en todos los canales, adoctrinando desde la tele, desde los cines, y aislando y matando civilmente a quien ose contradecir el mantra progresista de nuestro gobierno.