¿Dónde estás parado?
Seguimos leyendo el discurso de Moisés, cuyas primeras partes ya se mencionaron en las parashiot anteriores. Y, más precisamente, seguimos leyendo las palabras de reproche e ira, y las maldiciones que aguardan a quienes no cumplen las leyes de Dios.
Hace apenas un momento, Moisés se puso de pie y les dijo a los israelitas lo que les sucedería si no seguían el camino que Dios les manda. La división en porciones semanales y el tiempo que transcurre entre la lectura de una porción y la de la siguiente, a veces nos hace olvidar dónde estábamos, qué oímos y qué nos dijeron. Pero aún estamos allí. Aún de pie en el monte Ebal y el monte Gerizim. El tiempo no ha pasado. Las amenazas aún están frescas en nuestros oídos.