Hoy he vuelto a ver aquel jardín
donde escuchábamos trinos de nuestras almas
descabalgando sonrisas
desatando ese tiempo que nos daba la gloria
jardín sin flores ni agua en el estanque
allá donde los peces dibujaban al fondo
pequeñas ondas de color.
.
El día sabía a ese mendrugo de pan último,
a esa soledad de las ranas juntas,
individuamente solas al ras de su mundo
oteando el nuestro.
.
Voy a sentarme ahora en aquel ayer,
en la isla de mis palabras llenas solo de mí,
de mi viento y mis desvelos en el mutismo absurdo,
y ver llegar ese tiempo lento y absorbente que impone reglas
convirtiéndolo todo en un bostezo.
.
Hoy quiero burlarme del fracaso
desde este púlpito, desde este lado de la muerte,
jugar con los gusanos que son mi eterna compañía
y oxigenan mis puntos cardinales
.
He dejado de dar vueltas
cantando aleluyas a voz en grito,
de ser el morse con cada gota de lluvia
rezando a la esperanza,
de ser sangre dejando en las orillas señales de un mar muerto.
.
Lo locos y las locas van haciendo locuras
con pinceles de estrellas , y se desacompasan
al ritmo de las olas llorándose sus sombras,
mientras siembran los duelos a lágrimas perdidas.
.
Son como los rescoldos que se ondulan al aire
con esa humareda que ni sube ni baja
y pierde su calor mientras muere en silencio.
.
Voy a sentarme ahora en ese ayer de nuevo,
y dormir la ternura
y morir de recuerdos.
Chema Muñoz©