¿Eres de los que vive en la creencia, de que no se valora, si no sólo aquello que se obtiene con mucho esfuerzo?
¿No puedes parar de hacer, o tirarte en la cama sin hacer nada, por temor a lo que piensen los demás?
O de los que piensa: ¿Qué van a decir los demás de mí, si no voy a esa reunión?
O...¿Si contesto que NO a un pedido al que simplemente no tengo ganas de acceder?
Muchos de nosotros, andamos como el protagonista de este cuento: tratando de colocarnos unos zapatos dos números menos, que el que en realidad calzamos, para caminar sufriendo, y así falsamente disfrutar del resultado del "esfuerzo".
Te invito a escucharlo, y como siempre, a sacar tus propias conclusiones.