Send us Fan Mail
Renuncia a la Mentira y Obtén tu Recompensa: El Camino del Discipulado Ordenado por Dios
Este título refleja la idea de que seguir a Jesús implica renunciar a ciertas cosas, pero también promete una recompensa mayor en términos de una vida plena y significativa.
Evangelio-
**Lucas 9:23-24** nos dice:
> [23] "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. [24] Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará."
Jesús nos enseña que ser su seguidor requiere dejar de lado nuestros deseos y necesidades personales para priorizar a Dios. Esto conlleva aceptar los desafíos y sacrificios que surgen al seguir sus enseñanzas. Además, nos advierte que aferrarnos demasiado a nuestras vidas y deseos puede llevarnos a perder lo esencial. En cambio, si priorizamos a Dios y sus deseos para nosotros, encontraremos una vida más significativa y valiosa.
Es un llamado a vivir de manera que refleje nuestra fe y compromiso con Dios. No hacerlo significaría llevar una vida cristiana superficial y sin sentido, alejada de la realidad divina y del propósito por el cual existimos en esta vida terrenal.
Pretender estar alineados con el Señor, pero al margen de su plan de salvación eterna, sería un error. Hemos sido redimidos del pecado mortal, ya que el puente que nos conectaba con el Padre Celestial estaba roto. Este puente se restauró gracias a la sangre preciosa derramada desde Getsemaní hasta el Monte Calvario.
Alejarnos de nuestros intereses personales implica distanciarnos del pecado y las tinieblas de este mundo para acercarnos a la Luz. Esto significa abandonar la hipocresía y la falsedad, y vivir en verdad, siguiendo los pasos del Gran Yo Soy, el creador de la Verdad absoluta e incorruptible y el camino a la Vida eterna, que nos conduce de regreso al Padre.
La seriedad y magnitud de la tragedia de perder el camino a la salvación eterna son significativas, y aún peor, podríamos llevar a otros a perderse. Por eso, debemos procurar vivir en santidad, apartados del pecado y su fuente, hablando la verdad y dejando atrás la vieja criatura llena de mentiras y falsedad.
Las Sagradas Escrituras reflejan el carácter de Dios y son claras en cuanto a la mentira y sus consecuencias. La mentira es considerada por Dios un pecado serio y desaconsejable. Los siguientes versículos lo demuestran:
- **Proverbios 12:22**: "Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento."
- **Efesios 4:25**: "Por tanto, dejando la falsedad, hablen verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros."
- **Colosenses 3:9-10**: "No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno."
- **Juan 8:44**: "Ustedes son de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira."
Oración:
Padre nuestro que estás en el cielo, me acerco a ti para santificar tu nombre. Que venga tu Reino y se haga tu voluntad aquí en la Tierra como en el cielo. Perdona las veces que te hemos fallado al mentir a otros y, sin saberlo, te fallamos a ti, nuestro glorioso y santo Señor.
Bendice la vida de cada hermano y hermana que nos acompaña en este ruego, aunque no los conozcamos, porque tú sí los conoces, Señor. Conoces nuestros pensamientos y tien
Support the show
Paz...