LOVE LIES BLEEDING (2024) de Rose Glass y THE LIVING END (1992) de Gregg Araki son dos películas provocativas que desafían las convenciones sociales y exploran temas como la obsesión, la ira, la rebeldía, la adicción, el poder, la violencia, el trauma, y el qué-dirán. Ambas se sumergen en terrenos oscuros y provocativos, difieren en su enfoque y tono, pero ofrecen un viaje visceral y emocional.