Los sistemas judiciales no dejan de sorprendernos, cada día hay cientos de inocentes purgando una pena por crímenes que no cometieron, personas que pasan toda una vida en prisión producto de un actuar negligente de las autoridades; precisamente en esta situación se vieron inmersos tres jóvenes de West Memphis en el Estado de Arkansas, acusados de cometer un crimen horrible sin una prueba solida que los pudiera vincular al caso, con una fiscalía empeñada en obtener una sentencia basada en la apariencia y actuar de los adolescentes, que su único delito, era ser los diferentes del pueblo.