
Sign up to save your podcasts
Or


¿Te imaginas que una aerolínea diseñara aviones sin pensar en el motor porque hablar de eso “limita la creatividad”?
¿O que un hospital eligiera cirujanos por la foto del quirófano en Instagram?
Suena ridículo.
En arquitectura no tanto.
En este episodio hablo del absurdo estructural que se ha normalizado en la profesión: montañas de papel en nombre de la sostenibilidad, zulos vendidos como “lofts”, concursos que premian renders antes que edificios viables, despachos “inteligentes” que te obligan a bailar para que no se apague la luz.
No es una crítica romántica.
No es nostalgia.
No es anti-tecnología.
Es una pregunta incómoda: ¿en qué momento lo incoherente se convirtió en protocolo?
Porque el problema no es el error.
El problema es la normalización.
Y cuando lo absurdo deja de sorprendernos, empieza a formar parte del manual.
By Marcelo Fraile Narváez¿Te imaginas que una aerolínea diseñara aviones sin pensar en el motor porque hablar de eso “limita la creatividad”?
¿O que un hospital eligiera cirujanos por la foto del quirófano en Instagram?
Suena ridículo.
En arquitectura no tanto.
En este episodio hablo del absurdo estructural que se ha normalizado en la profesión: montañas de papel en nombre de la sostenibilidad, zulos vendidos como “lofts”, concursos que premian renders antes que edificios viables, despachos “inteligentes” que te obligan a bailar para que no se apague la luz.
No es una crítica romántica.
No es nostalgia.
No es anti-tecnología.
Es una pregunta incómoda: ¿en qué momento lo incoherente se convirtió en protocolo?
Porque el problema no es el error.
El problema es la normalización.
Y cuando lo absurdo deja de sorprendernos, empieza a formar parte del manual.