Mientras el Gobierno busca llevar la inflación por debajo del 1% mensual en 2026, el IPC se mantiene por encima del 2% y sin señales claras de desaceleración. El último antecedente ocurrió en 2016, durante la gestión de Mauricio Macri, en un contexto marcado por un fallo judicial que impactó directamente en las tarifas.