El hombre mediocre
1. Jose Ingenieros 1913
2. Filósofo, sociólogo, siquiatra,Jose Ingenieros médico, criminólogo, 1877-1925 farmacéutico, docente y escritor ítalo-argentino= escritos y ensayos a las ciencias biofilosóficas • Dos páginas de psiquiatría criminal • Psicopatología del arte • Simulación de la locura • Rehabilitación de alienados • Simulación en la lucha, por la vida • La moral y el delito • La universidad del porvenir
3. CAPITULO 1La mediocridad podrá definirse como una ausencia decaracterísticas personales que permiten distinguir al individuoen su sociedad. La personalidad individual comienza en elpunto preciso donde cada uno se diferencia de los demás. Elhombre sin personalidad no es un modelo, sino una sombra.Cada uno es el producto de dos factores: la herencia y laeducación.La vulgaridad es el agua fuente de la mediocridad. Transformael amor de la vida en pusilanimidad, la prudencia en cobardía,el orgullo en vanidad, el respeto en servilismo. Lleva a laostentación, la avaricia, a la falsedad, a la avidez, a lasimulación.
4. CAPITULO 2La Rutina es un esqueleto fósil cuyas piezas resisten a la carcoma de lossiglos. En su orbita giran los espíritus mediocres: es el habito de renunciar apensar; repiten que es preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer.Todo es menor esfuerzo. Los rutinarios razonan con la lógica de los demás,son intolerantes, prefieren el silencio y la inercia; no pensar es su únicamanera de no equivocarse.Son incapaces de guardar un secreto; confiárselo equivale guardar un tesoroen una caja de vidrio. La mediocridad intelectual hace al hombre solemne,modesto, indeciso y obtuso. Cuando no le envenenan la vanidad ni laenvidia, diríase que duermen sin soñar. .
5. CAPITULO 3La hipocresía es el arte de amordazar la dignidad. Los hombresrebajados por la hipocresía viven si ensueño. Ninguna feimpulsa a los hipócritas.La honestidad es una imitación; la virtud es una originalidad. Ser honestosignifica someterse a las convenciones corrientes; ser virtuoso significa amenudo ir contra ellas. La evolución de las virtudes depende de todos losfactores morales e intelectuales.La virtud es una tensión real hacia lo que se concibe como perfección ideal.Cada uno de los sentimiento sutiles para la vida humana engendra unavirtud; el hombre mediocre ignora esas virtudes.Los pequeños virtuosos prefieren la practica del bien a su predica: evitan lossermones y enaltecen su propia conducta.
6. CAPITULO 4El hombre que piensa con su propia cabeza (cristal) yla sombra (arcilla) que refleja los pensamientos ajenosparece pertenecer a mundos distintos.La costumbre a obedecer engendra una mentalidaddomestica. El que nace de siervos le trae en la sangre.Hereda hábitos serviles y no encuentra ambientepropicio para formarse un carácter. Las vidas iniciadasen la servidumbre no adquieren dignidad.El que aspira a parecer renuncia ser.
7. CAPITULO 5La envidia es una adoración de los hombres por las sombras,del merito por la mediocridad. El que envidia se rebaja sinsaberlo, se confiesa subalterno.Por deformación de la tendencia egoísta algunos hombresestán naturalmente inclinados a envidiar a los que poseen talsuperioridad por ellos anhelado en vano; la envidia es mayorcuando mas imposible se considera la adquisición del biencodiciado.El castigo de los envidiosos estaría en cubrirlos de favores, parahacerles sentir que su envidia es recibida como homenaje y nocomo un cuchillazo.
8. CAPITULO 6Las canas son un mensaje de la Naturaleza que nos advierte la proximidaddel crepúsculo. Las canas visibles corresponden a otras mas graves que novemos: el cerebro y el corazón, todo el espíritu y toda la ternura, encanecenal mismo tiempo que la cabellera.La personalidad individual se constituye por sobre posiciones sucesivas de laexperiencia.Todo viejo cree que los jóvenes lo desprecian y desean su muerte parasuplantarle. Traduce tal manía por hostilidad a la juventud, considerándolamuy inferior a la de su tiempo.Nacer y morir son los términos inviolables de la vida. Nacemos para crecer;envejecemos para morir.
9. CAPITULO 7Siempre hay mediocres. Son perennes. Lo que varia essu prestigio y su influencia.Ese afán de vivir a expensas del Estado rebaja ladignidad.Los hombres y pueblos en decadencia vivenacordándose de dónde vienen; los hombres geniales ypueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van.
10. CAPITULO 8Ningún filosofo, estadista, sabio o poeta alcanza la genialidadmientras en su medio se siente exótico o inoportuno; necesitacondiciones favorables de tiempo y de lugar para que suaptitud se convierta en función y marque una época en lahistoria.El ambiente constituye el “clima” del genio y la oportunidadmarca su “hora”. Sin ellos, ningún cerebro excepcional puedeelevarse a la genialidad; pero el uno y la otra no bastan paracrearla. Nacen muchos ingenios excelentes en cada siglo. Unoentre cien.El secreto de la gloria es coincidir con la oportunidad.
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