Los ecosistemas acuáticos son ambientes donde el agua es el factor dominante. Pueden ser de agua salada, como los océanos y mares, o de agua dulce, como ríos, lagos y humedales. La vida en estos ecosistemas depende de la interacción entre los organismos y el agua, incluyendo la luz solar, la temperatura, la salinidad y los nutrientes. Desde diminutos microorganismos hasta grandes mamíferos marinos, la vida acuática es diversa y juega un papel vital en la regulación del clima, la producción de oxígeno y el ciclo de nutrientes.