Howard Marks, cofundador de Oaktree Capital y uno de los inversionistas más influyentes del mundo, analiza si la Inteligencia Artificial está generando una burbuja financiera. Aunque reconoce que la IA es una tecnología transformadora, advierte que existen dos burbujas paralelas: la del comportamiento agresivo de las tecnológicas y la del exceso de optimismo de los inversionistas, quienes suelen justificar valoraciones que superan los fundamentos reales.
Marks explica que las “burbujas de inflexión”, como las del ferrocarril o internet, impulsan el progreso pero también destruyen riqueza para quienes invierten sin criterio. Hoy, la IA es responsable de gran parte del crecimiento del PIB de EE. UU., el aumento de los gastos de capital y de las ganancias del S&P 500, pero sigue rodeada de gran incertidumbre: no se sabe quiénes serán los ganadores, cuánto durará la ventaja tecnológica ni si los chips o modelos actuales podrán sostener el valor que hoy se les asigna.
El experto advierte que las empresas están “construyendo un avión en pleno vuelo”, invirtiendo miles de millones sin saber si el producto final será rentable. Por eso, su mensaje para los inversionistas es claro: ni entrar de lleno ni quedarse fuera por completo. La mejor estrategia es una posición moderada, selectiva y prudente, basada en juicio sobrio y no en promesas tecnológicas.