Según Morgan Stanley, las acciones de Estados Unidos sobresaldrán en 2026, con un S&P 500 rumbo a los US$7.800, superando ampliamente a Europa. El dólar se moverá lateral y se debilitará en la segunda mitad del año, mientras que los bonos vivirán un rally por el giro de los bancos centrales hacia la estabilización. El oro se mantendrá fuerte y el petróleo rondará los US$60 por menor demanda.
Fidelity proyecta un 2026 lleno de incertidumbre, pero con oportunidades en sectores como logística, infraestructura europea, defensa, consumo, salud y tecnología. Destaca el impacto transversal de la inteligencia artificial, impulsando semiconductores, energía y servicios públicos.
Schwab coincide en que será un buen año para las acciones internacionales y mercados emergentes, apoyados por un dólar débil, crecimiento global acelerado y exposición más barata a la IA. Con estas perspectivas, 2026 ofrece un escenario ideal para diversificar portafolios y aprovechar tendencias en renta variable, bonos y commodities.