¿Cómo es el primer día del camino del West Highland Way el primer día de Milngavie a Drymen?
Inicio: Milngavie
Fin: Drymen
Distancia: 12 millas, 19 kilómetros. El camino inicia en Milngavie, la entrada al West Highland Way está marcada con varias placas de hierro que anuncian los highlights del recorrido, este pueblo es ideal para hacer las últimas compras de equipo pues a lo largo del camino únicamente hay tiendas pequeñas.
En cuanto empiezas a caminar la naturaleza parece abrazarte, el primer día del camino son 19 kilómetros muy planos, lo cual es ideal pues ahí empiezas a sentir el peso de tu mochila, si es que la llevas, así como a escuchar los sonidos que te acompañarán todo tu recorrido el de tus botas, el agua, las cabras, los borregos y sobre todo el viento.
A la mitad del recorrido hay dos cafeterías en las que puedes hacer una parada para comer, tomar un café o un helado y seguir caminando.
El tiempo aproximado de caminata de este día es de 4 a 6 horas, el cual es un buen calentamiento para los siguientes días. Si llegas a un hotel podrás bañarte, y bajar al restaurante o pub, hay algunos que tienen terrazas y vistas magníficas.
Los campings normalmente cuentan con baños, regaderas de agua caliente, un lugar para cargar los celulares, mesas para hacer la comida y lugares para lavar los trastos, en algunos de ellos hay pequeñas tiendas, otros más tienen restaurantes. En la página web de cada uno suelen estar descritos todos los servicios.
Si llegas a los campings, lo primero que te recomiendo es registrarte, escoger el lugar donde poner la tienda, ahí puedes elegir tener la mejor vista, ( pero piensa que cuando estés dentro de la tienda no verás nada ) o elegir un lugar rodeado de árboles, cercas o otras casas de campaña que te protejan del aire y la lluvia. Siempre es recomendable tener una mesa cerca para hacer de comer, escribir o convivir.
Antes de poner la tienda lo primero que te recomiendo hacer es estirarte, entre más lo hagas mejor, después armo mi tienda de campaña y la dejo alistada para dormir. Si llegué temprano me voy a bañar, y luego me hago la cena, la cual normalmente se compone de unos noodles de camarón, res o pollo que complemento con queso, carnes frías o delgados pedazos de carne ahumada o cocida. Con esta comida me caliento para la noche y me recargo de carbohidratos y proteína para el siguiente día.
Dormir en casa de campaña es un reto siempre a dominar, lo mejor es tener un buen mat inflable, un saco para dormir, una almohada, y utilizar los cubing packs como almohada. Personalmente intento utilizar la mochila como barrera contra el viento, me acuesto con algo ligero como una playera y unas licras y si voy sintiendo más y más frío me voy vistiendo en capas, mi segunda capa es un suéter y unos mallones de lana, la tercera un fleence y un pantalón, y la cuarta una chamarra y si hace más frío me pongo cuanta ropa tengo.
Normalmente siempre viajo con un botiquín, si me duele mucho algo me tomo un painkiller, si el sueño no llega unas pastillas de melatonina, y si no funcionan o me desespero tomo algún antihistamínico, pero en realidad siempre intento no tomar nada. También un buen audiolibro, una playlist para dormir, unos tapones para los oídos y un antifaz en momentos difíciles ayudan.
A la mañana siguiente lo primero que hago es acomodar la tienda por dentro mientras me voy preparando para salir, luego me hago el desayuno que normalmente es muesli o avena, algo de fruta, y si tengo mucha hambre un sandwich.
Si hay un pueblo cerca, como en este caso: Drymen levanto rápido la casa de campaña y busco una cafetería para tomar un buen desayuno.
Después de dormir lo que queda es siempre regresar al camino, adoro la emoción y hasta prisa de ponerme la mochila y saber que mi gran tarea del día es caminar y admirar el paisaje.