El propósito eterno de Dios, es bendecirnos y, junto con nosotros, a nuestro cónyuge, hijos y a nuestra generación. Esto demanda tres elementos: entrega, consagración y disposición. En el Programa “Vida Familiar” con #FernandoAlexisJiménez compartimos unas pautas sorprendentes para lograrlo.
Su opinión alrededor del tema de hoy, es valiosa. Por favor, escríbala. O puede dirigirnos un correo a [email protected]