Ayer hablábamos de tener "gozo en la prueba", pero hoy, martes, el Apóstol Santiago nos lleva un paso más profundo y necesario: nos enseña a distinguir entre la prueba que fortalece y la tentación que mata. ¿Cuántas veces hemos escuchado —o incluso pensado—: "Es que Dios me mandó esta tentación tan fuerte"? ¡Cuidado, familia! Hoy vamos a desmontar esa mentira. En este mes de la Sagrada Familia, queremos hogares fundados en la verdad, que no culpen a Dios de sus errores, sino que asuman la responsabilidad de elegir la vida.