Hoy, por nosotros, se ha dignado nacer de la Virgen el Rey de los cielos, para restituir al hombre a los reinos celestiales. Se alegra el ejército de los ángeles, porque se ha mostrado la salvación del linaje humano. Hoy se
alegran nuestros corazones con la gracia de su visita.
Hoy se revela la fidelidad de Dios,
para que nosotros seamos también fieles a las promesas de nuestro bautismo.
Hoy se nos anuncia la paz a los hombres. Hoy se nos da la vid verdadera que nos diera el fruto de vida,
para que permanezcamos siempre en Él y demos fruto abundante.