Los profesionales de la salud y la prevención de la violencia doméstica contra la mujer. A pesar de la elevada preva-lencia y las importantes consecuencias que tiene sobre la salud la violencia doméstica, son todavía demasiados los casos que se quedan sin denunciar. De hecho, la violencia contra las mujeres ha sido reconocida por la ONU como "el crimen encubierto más frecuente del mundo". Al igual que otras conductas que tienen lugar en un entorno privado, esta violencia se denuncia con muy poca frecuencia. Además, si los malos tratos no producen lesiones severas, las probabilidades de denunciar la violencia se reducen sustancialmente. De hecho, las denuncias por malos tratos producidas por el compañero íntimo constituyen tan sólo una pequeña parte de las dimensiones "reales" estimadas de este problema. Denuncias que, además, tienden a representar el extremo más severo, crónico y con frecuencia fatal de la violencia contra la mujer. Este fenómeno suele representarse utilizando la metáfora del iceberg de la violencia doméstica. Una metáfora en la que los casos denunciados de violencia doméstica (normalmente los casos más extremos de violencia) y los homicidios de mujeres a manos de sus compañeros sentimentales representan únicamente la punta del iceberg. De acuerdo con esta metáfora, la mayoría de los casos se encuentran sumergidos y son supuestamente invisibles para la sociedad. Probablemente, son muy escasos los problemas de salud pública que compartan esta característica: una situación o condición está afectando a 25% de la población, pero únicamente unos pocos afectados, entre 2,5% y 15%, informan que están sufriendo esta situación.