Para lograr la igual entre hombres y mujeres se requiere de una base estructural, social cuyos indicadores no sea el sexo; igual derecho a las oportunidades y a los servicios. Igual valoración y reconocimiento para hombres y mujeres.
Acaso, ¿no tenemos derecho a ser espontáneos, sinceros, alegres? Una vida emocional equilibrada y dentro de ella la reivindicación de en el momento preciso, comportarnos como menores.