Competir, pero con propósito. Esa es la filosofía que ha guiado la trayectoria de Edwin Galán, director de Desarrollo Humano y Tecnología en Decasa. Formado en una familia donde la competencia significaba superación —no ego— y en el escultismo, donde aprendió a compartir y trabajar en equipo, Edwin construyó un liderazgo basado en conciencia, claridad y responsabilidad.
De joven fue impaciente; sin embargo, hoy entiende que todo proceso requiere madurez y escucha. Está convencido de que la cultura organizacional pesa más que cualquier estrategia y que la innovación nace en la operación, no en la sala de juntas. Dentro y fuera de la empresa, su premisa nos enseña que formar equipos sólidos es como escalar montañas: se logra avanzando juntos.