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This workshop was given at our church. The purpose is to understand who Hispanics are, their characteristics, religious beliefs, their growth in the US (demographics) and how we can engage them with the Gospel of Christ. The outline for this section is:
Introduction
• My Story
• Reaching Hispanics in the New Samaria
Understanding Hispanics
1. General cultural characteristics of Hispanics
A. Geopolitical influences before and after the Spanish Conquest
B. General Economic and Educational status
C. General cultural distinctives
Necesité un Padre
Marzo 13 de 2013 mi Padre murió. A pesar de que nos abandonó cuando éramos niños, él es el hombre que Dios eligió para darme la vida. He escrito sobre ello en varias publicaciones mayormente en inglés, pero aquí comparto uno que escribí cuando mi padre falleció. Siempre he pensado en rol de los padres con sus hijos. También he leído un poco sobre el rol de los padres en la vida de los niños. La conclusión es indiscutible (ver esto aquí y aquí). Los padres son importantes en la vida de sus hijos. Supongo que, si hubiera tenido que elegir entre un padre no tan bueno y no tener uno, habría elegido tener uno, pero esto no me fue concedido. No guardo ningún rencor ni resentimiento, ni juzgo al hombre que Dios escogió para darme la vida. Ciertamente él ha rendido cuentas a Dios (Hebreos 9:27). Estoy agradecido de vivir y de que Dios me haya bendecido con el don de conocerlo. Sin embargo, siempre ha sido muy desconcertante e inquietante cómo los hombres pueden abandonar a los hijos que conciben voluntariamente y nunca volver atrás. Todavía no lo he entendido.
Crecer sin un padre no fue fácil. Vivir con mujeres (siete y mi mamá) no fue fácil. No tenía a nadie a quien admirar. No tenía idea de lo que debía ser un hombre. Me sentía inseguro. Necesitaba un padre. Hasta los 13 años, no tuve modelos masculinos, ninguno, ni siquiera abuelos. Fue cuando me uní a una iglesia a la edad de 13 años que Dios puso modelos masculinos en mi vida. Los dos líderes juveniles y mi pastor de jóvenes se convirtieron en mis modelos a seguir. No eran en ninguna manera perfectos, sin embargo, Dios los usó para formarme como hombre. Y, sin embargo, seguía necesitando un padre.
A los 21 años me convertí en padre. Había estudiado libros y tenía una idea de lo que debería ser un padre, pero la experiencia me enseñó que realmente no estaba tan preparado como pensaba. Necesitaba un padre. Tampoco era muy diestro con mis manos (incluso ahora), no era un manitas porque necesite un padre.
Cuando miro a mi hijo de 31 años y veo lo mucho que se parece a mí, me alegra (y el hecho de que todavía me llame “papá”). No porque sea perfecto o porque sienta que lo hice muy bien como padre, sino porque sé que él tiene un padre. Aunque de ninguna manera no fui perfecto (nadie lo es) tiene un ejemplo a seguir. Él sabe lo que debe ser un hombre y padre. Tiene un punto de referencia ahora que él es padre de mi nietecita de un año. Sé que toma su rol de padre en serio como yo lo tomé. Dios nos ha dado el deber de ser padres como cristianos.
Incluso ahora, después de todo este tiempo, pienso en lo mucho que lo necesité.
En mi publicación anterior hablé sobre el machismo y cómo sus efectos a afectado no solo la imagen, el rol de los hombres como papás y esposos sino también el efecto en la familia. Como mencioné en esa publicación, mi deseo es que como hispanos podamos ver el origen de la disfunción y sus efectos, pero a la vez, mi deseo en este segundo ensayo es mostrar la alternativa que tenemos. En mi rol de pastor, he trabajado con hombres hispanos por muchos años, muchos de ellos cristianos, y aunque puedo ver que han dejado algunas ideas erradas de origen machista, hay mucho más que no saben cómo hacer, no han sido enseñado o simplemente rehúsan hacer para ser mejores hombres, esposos y padres. Y es por esto que he decidido escribir al respecto, esperando que pueda ayudar a muchos más hombres.
Como he mencionado antes, crecí sin padre y aunque tuve roles masculinos durante mi juventud, ninguno de ellos fue perfecto. Con todo esto, no fue suficiente para reemplazar el hecho de no tener un padre. En la crianza de mis cuatro hijos, he tenido que ser intencional en hacer más que simplemente estar en casa y ser la cabeza del hogar. He sido intencional en enseñar a mis hijos cómo vivir la vida como cristianos. Aun con todo esto, no he sido un padre ideal. En retrospectiva, creo que pude haber hecho aún más. He tratado mucho de aprender de mis errores y ser mejor padre para mi última hija que tiene catorce años. Mi deseo no es ser perfecto, sino aprender lo que puede ayudarle a ella en su futuro. Sé que no tengo control de su futuro, pero quiero proveerle lo que ella necesita para vivir una vida como Dios la diseño. De igual manera, aunque mis otros tres hijos ya son adultos y viven vidas independientes, ahora mi rol es orar por ellos diariamente y si me permiten, poder ayudarles en las áreas en que me necesitan. Este rol es bastante esporádico ya que ellos viven sus vidas. Algo que me ha ayudado es escribir mis pensamientos a algunos de ellos que creo que algún día puede ayudarles.
Pero bueno, abordando el tema de esta publicación, la pregunta que debemos responder es ¿cuál es el rol nuestro como hombres, esposos y padres? La respuesta para mí no está en la sociología, sicología, libros sobre crianza de los hijos, ni en manuales de superación personal. Siendo que Dios fue el que formó al hombre y a la mujer, el también asignó nuestros roles en la familia como esposos y padres. Así que esta publicación trata con lo que he aprendido de las Sagradas Escrituras en cuanto a cómo ser hombre, esposo y padre. Entiendo que no todos son esposos o padres, pero igualmente, lo que la Biblia enseña aplica a todos los hombres en cualquier estado que se encuentre.
¿Cómo es el hombre como Dios lo diseño?
Un hombre es un caballero.
Aunque la cultura en que vivimos ha rechazado la imagen del hombre que se porta “varonilmente” debido a su historia negativa que ya hemos visto, la Biblia ordena de los hombres en 1 Corintios 16:13 a “portaos varonilmente”. “Varonilmente” es la palabra que se usó para traducir fuerte o valiente. Ser hombre es ser fuerte (físicamente) y valiente.
La idea de varón o fuerte y valiente se puede ver del origen de la palabra “caballero”. El caballero en la era media eran un grupo de cabalgantes hábilmente entrenados para defender al rey y como extensión los derechos de las personas. Prometían dar honra a Dios y a la Iglesia. Eran no solo fuertes, hábiles y valientes para defender, sino que poseían un código de honor moral que incluía ser valiente, humilde, y leales. Su código moral se manifestaba también en su trato con las mujeres. Estos hombres se portaban con honor ante ellas y las trataban como verdaderos galanes (uno que se caracteriza como caballero), no solo atractivos físicamente sino con caballerosidad.
Portarse valiente (varonilmente) tiene la idea de que no solo debemos ser fuertes y valientes para proteger a todos, pero en particular a las mujeres. El caballero es noble, cortes y de buenos modales. Este es el trato que da a todas las mujeres. Además, como cristianos, somos hermanos en Cristo. Un hermano en Cristo va a tratar a una mujer de la manera que Cristo la trata a ella. Hacer lo opuesto es una afrenta a Cristo mismo. El trato bruto, rústico y abusivo del machismo debe ser rechazado.
Además de esto, la caballerosidad va más allá del trato de ellas. Debemos de ser caballeros tratándolas con respeto lo cual implica tratarlas con pureza moral y sexual.
Un verdadero hombre no busca aprovecharse sexualmente de una mujer. El hombre de Dios según la Biblia es el que se mantiene puro hasta entregarse a una mujer como esposa (1 Tes. 4:3-8). Tener relaciones antes del matrimonio no solo es pecado delante de Dios, sino que también hace daño a la mujer (este artículo en inglés habla ampliamente sobre esto). A pesar, de mi falta de padre, esto fue algo que aprendí en la iglesia como joven. Siempre tuve como convicción, que a la mujer que amaría, sería con la que me casaría y me entregaría sexualmente. Gracias a Dios, este fue el caso.
Una vez casado, el hombre debe ser fiel a su esposa por toda la vida. Una mujer debe ser su amante. Su deleite sexual solo debe venir de su esposa y nadie más (Proverbios 5:15-19).
Dios nos advierte del daño que trae el adulterio y la inmoralidad sexual (Proverbios 2:16-22; 5:1-14; 1 Cor. 6:9-20).
Un hombre es vulnerable que expresa sus emociones y sentimientos.
El machismo nos ha enseñado que los hombres deben actuar sin defectos y emocionalmente cerrados. Ser de otra manera, según esto, es ser débil y afeminado (“mandilón” como dicen los Mexicanos). Esto no es el diseño de Dios. Encontramos el ejemplo del Señor Jesús que no solo demostró compasión hacia otros, incluyendo mujeres vulnerables (mujeres prostitutas-Lucas 7:36-50), amor a los niños (Mateo 18:15-17), y aun lloró (Juan 11:35).
El hombre quizás más valiente en la Biblia fue el rey David. No solo era valiente, sino que también era un hombre que expresó sus emociones y sentimientos. Los salmos están repletos de oraciones dónde David llora y expresa sus emociones delante de Dios. Cuando su hijo Absalón falleció, David expresó su dolor abiertamente (2 Samuel 18:33). Uno de los profetas más importantes en la Biblia es Jeremías. Por más de cuarenta años sirvió en su rol como vocero de Dios. Era un hombre muy emocional, tanto que se le ha dado el título de “profeta llorón”. Como hombres Dios nos diseñó para ser vulnerables expresando nuestros sentimientos y emociones.
Un hombre muestra amor y afecto.
El machismo nos ha enseñado que no debemos mostrar amor y afecto, pero esto es contrario a lo que Dios nos manda. Debemos mostrar amor. Mostrar amor implica más que dar cosas tangibles (proveer) como suelen hacer muchos hombres son sus esposas e hijos. El amor debe mostrarse en el carácter y las acciones. Como hombres cristianos debemos expresar a otros el amor de Dios. El amor de Dios va más allá de las emociones. El amor de Dios es uno que sirve y da a otros sacrificialmente. Hay todo un capítulo en 1 Corintios 13 en la Biblia que explica este tipo de amor que muestra las virtudes del amor provenientes del carácter. Este amor lo podemos ver demostrado en el sacrificio de Cristo al dar su vida por nosotros. Parte de esto envuelve verbalizar nuestro amor diciendo, “Te amo” o “Te quiero”. Implica mostrar afecto físico por medio de abrazos y besos. Puede también hacerse expresándose en formas escritas. Amor envuelve escuchar a otros, sin juzgar respetando las opiniones de otros.
Un hombre acepta sus faltas y pide perdón.
El machismo nos ha enseñado que no debemos admitir nuestras faltas y menos pedir perdón. Pero Dios nos enseña lo opuesto. Parte de nuestra relación con Dios (la oración del Padre nuestro nos enseña esto) es aceptar nuestros pecados, confesarlos y pedir perdón. Esto no solo aplica en nuestra relación con Dios sino también con otros. Verbalizar nuestras faltas y pedir perdón debe ser parte de nuestras vidas como hombres y debe ir acompañado con el arrepentimiento. Esto quiere decir que si hacemos algo que daña a otros debemos de no hacerlo más. Pedir perdón no vale mucho cuando la intención no es el de cesar de hacer lo que daña a otros.
Un hombre controla su enojo.
El machismo nos ha enseñado que el enojo debe ser expresado con ira, gritos y aun con violencia. Esto es totalmente contrario a lo que Dios nos manda como hombres. Dios nos manda a quitar este tipo de enojo (Efesios 4:31). La furia lleva muchas veces al pecado (Prov. 29:22). Dar rienda suelta a nuestro enojo es necedad (Prov. 29:11) y lleva a cosas peores (“Locuras” dice Prov. 14:17). Un hombre que abusa verbalmente y aun físicamente, es un hombre que no solo no merece respeto, sino que demuestra su falta de hombría. Este hombre necesita ayuda de Dios y de otros y debe buscarla lo más pronto posible antes de haya peores repercusiones incluyendo legales.
Pensé que con dos publicaciones serían suficientes para tratar con el tema del machismo en nuestra cultura. Pero creo que demanda una tercera parte en la que escribiré acerca de los roles de los esposos en sus hogares.
Machismo, hombres y padres en la cultura hispana
Crecí sin padre. He expresado algunas ideas sobre esto en varias de mis publicaciones.[1]
Mirando mi propia experiencia, mi concepto de padre era, en el mejor de los casos, neutral. En otras palabras, no tenía idea de lo que era un padre hasta que fui adolescente en la iglesia, donde conocí y fui asesorado por varios hombres.
Pensando en el concepto que los hispanos tienen de los padres en base a lo que he experimentado, lo que otros han compartido conmigo y lo que he aprendido, puedo concluir con confianza que está vinculado a la idea de “machismo”[2] que sigue siendo un problema social hasta el día de hoy.[3] Para los angloparlantes esta palabra no significa nada. Pero para los hispanohablantes sabemos que la palabra proviene del sustantivo “macho” que significa masculino. De hecho, las antiguas versiones de la Biblia en español usan la palabra “macho y hembra” cuando se habla de que Dios creó al hombre y a la mujer. La idea de un “macho” es que él es el macho tal como es en el mundo animal. En el mundo animal, el macho es el que se reproduce. Cuando hablamos de machismo, es la idea de que un varón es un hombre que se reproduce.[4] Esta idea va más allá de esto, como explicaré más adelante, pero no es demasiado descabellado pensar que es la mayor parte de lo que se ha transmitido en nuestra cultura. La figura de un “hombre” y “padre” en nuestra cultura hispánica se remonta a esta idea.
¿Dónde se originó esto?
Algunos argumentan que esto ocurrió con la conquista española de América Latina.[5] Muchos españoles empezaron a llevarse a mujeres indígenas para que reproducirse y, por supuesto, las abandonaron. Esto creó una cultura de mujeres solteras que criaban “mestizos” (mitad españoles, mitad indígenas). Yo diría que se remonta incluso más atrás. Los pueblos indígenas de América Latina, como los aztecas y los mayas, tampoco tenían modelos masculinos ejemplares. En su mayoría eran hombres de guerra y las mujeres eran las cuidadoras de los niños y del hogar. Pero podemos remontarnos a los orígenes del hombre y la mujer. Después de que tanto Adán como Eva (macho y hembra) pecaron contra Dios, esto afectó su relación y sus roles[6]. Todo se volvió loco después de esto.
Cualesquiera que sean los orígenes del machismo, no se puede negar que su efecto ha sido profundo en nuestras familias hispanas. El machismo se ha propagado y transmitido de generación en generación y con él, muchos de los males que lo acompañan afectan a la familia. ¿Cuáles son algunos de los efectos en los hombres y la familia en general? Estos son algunos de los efectos generales:
Promiscuidad
A los hombres se les ha enseñado que, como varones, son libres de tener relaciones sexuales desde una edad temprana sin ninguna responsabilidad. Esto reduce a los hombres a su función biológica más básica. Recuerdo que cuando era niño, mi tío le decía a mi mamá que era casi la hora de que fuera a ver a las “muchachas”. Esto significaba que era casi la hora de ir a ver a una prostituta y tener relaciones sexuales, una prueba de que era un hombre. Si no lo hacía, dijo, terminaría siendo homosexual. La promiscuidad conduce a un estilo de vida como el que se muestra a continuación.
Mujeriegos
Incluso después de que un hombre se casara con una mujer (aunque el matrimonio no era obligatorio), continuaría teniendo aventuras sexuales y encuentros con tantas mujeres como quisiera, conquistándolas con palabras engañosas. A menudo mentían diciendo que no estaban casados. En mi caso y en el de la familia de mi esposa, los hombres terminaron teniendo varias familias. Mi padre nos abandonó (mi madre había tenido dos hombres anteriores y tenía cinco hijos en ese momento) y finalmente se casó, pero no tengo idea de cuántos hijos dejó de otras mujeres. De manera similar, en la familia de mi esposa, su padre le dijo con orgullo mientras estaba en México, que tenía hermanos en los Estados Unidos de una relación adúltera. Estos hombres, que en sus propias vidas han seguido lo que les fue transmitido, no muestran ningún remordimiento ni sentido de obligación hacia ninguna de estas mujeres y niños. Al fin y al cabo, eran “machos” que seguían su biología.
Familias rotas
Estos hombres no solo son responsables de la epidemia de madres solteras y de los efectos en nuestra cultura hispana, sino también de la destrucción del bienestar de sus hijos. El machismo ha dejado generaciones de madres solteras criando solas a sus hijos huérfanos de padre.[7] Las mamás se han convertido en las únicas proveedoras, protectoras y responsables de criar a sus hijos. Muchos de ellos luchan por hacerlo. Sus hijos crecieron sin una visión saludable de un padre.[8] Debido a muchos decidieron que no vale la pena casarse después de todo lo que han pasado. Hay un dicho en español que dice: “padre no es el que engendra sino el que cría”, lo que significa que un padre es más que el que concibe un hijo, sino uno que lo provee y lo cuida. No pasa una semana en la que no vea los efectos del machismo en la familia, especialmente en las madres solteras.
Violencia
La violencia perpetrada por los hombres hacia las mujeres es el resultado del machismo. Al igual que en sus antepasados, los hombres usaron su fuerza para demostrar su virilidad de la manera equivocada. Han utilizado su fuerza física para subyugar a las mujeres.[9] Muchas mujeres han quedado atrapadas en este ciclo de abuso. Un hombre no ve nada malo en esto porque él es el “macho”, el que tiene poder y merece respeto. Es el hombre de la casa y como tal el que da órdenes, y todos deben respetarlo independientemente de lo que sea o haga. La oposición de las mujeres (y los niños) ha llevado a su abuso físico, verbal, emocional, sexual[10] e incluso a la muerte.[11]
Alcohólicos[12]
Estos hombres no solo eran promiscuos, violentos, irresponsables y adúlteros, sino que muchos se convirtieron en alcohólicos. Muchas de nuestras primeras películas y música en nuestra cultura hispana glamorizaron emborracharse. Canciones de hombres populares, como Pedro Infante, exaltaban el emborracharse cuando una historia de amor[13] no resultaba. Esta era la forma de sobrellevar el no salirse con la suya. Mi padre y otros hombres de nuestra familia eran alcohólicos. El alcoholismo ha sido una epidemia destructiva en nuestra cultura hispana que ha afectado a las familias y a la sociedad en general. La violencia doméstica, las agresiones sexuales, la conducción bajo los efectos del alcohol que provocan muertes, la imposibilidad de trabajar y las muertes por los efectos del abuso del alcohol en el cuerpo son algunos de los resultados. Desafortunadamente, sus hijos han seguido el mismo camino y comienzan a beber a los 14-15 años de edad.[14] Según las estadísticas, este es un problema grave para los jóvenes de entre 18 y 25 años en los Estados Unidos.[15]
Devaluación y odio a los hombres (feminismo)
El machismo ha llevado a la desvalorización e incluso al odio hacia los hombres. Mucho de esto se lo han ganado. Podemos ver esto en nuestra cultura que eleva a las mujeres a un rango divino[16] (María es la intermediaria entre Dios y los hombres). No solo esto, sino que ha llevado al auge del feminismo.[17] El principio básico del feminismo es que las mujeres y los hombres son iguales. Por lo tanto, las mujeres deben ser tratadas por igual y no ser subyugadas por los hombres. El poder se comparte con los hombres. Esto ha hecho que las mujeres eviten el matrimonio. Los que se casan, lo hacen con la estipulación de que será un contrato 50-50.
Se podría decir mucho más sobre lo que el machismo ha hecho en nuestra cultura hispana, pero estos son mis propios pensamientos e ideas sobre lo que he aprendido de mi vida y experiencia como pastor. Aunque esta publicación se centra principalmente en los efectos negativos del machismo entre los hispanos, mi objetivo al escribir esto es no solo traer esto al frente, sino también ver la alternativa que se nos ha ofrecido a nosotros como cristianos a través de nuestra relación con Cristo. Este será mi tema en un post de seguimiento.
[1] https://eigaldamez.com/i-needed-a-father/, https://eigaldamez.com/the-fatherhood-of-god/
[2] https://journalonworldaffairs.org/2021/12/13/machismo-culture-and-gender-based-violence-in-latin-america-are-connected-phenomena%ef%bf%bc/
[3] Una encuesta reciente realizada de mexicanos muestra que el 62% considera a México un país “machista”. https://www.parametria.com.mx/estudios/mexico-un-pais-machista/
[4] ” El atributo esencial del Macho es la fuerza, que se manifiesta siempre como capacidad de herir, rajar, aniquilar, humillar. Nada más natural, por lo tanto, que la indiferencia del Macho por la prole que engendra.” “Sexualidad en Mesoamérica: machismo y marianismo” de Alfonso Moisés https://core.ac.uk/download/pdf/47265228.pdf.
[5] Ibídem.
[6] Soy consciente de que muchos piensan que los roles son una construcción social, y que el origen del machismo se debe a los roles patriarcales. Mi posición se deriva de mi comprensión teológica de la Biblia en relación con la naturaleza humana, la familia, la sociedad y la ética humana.
[7] Según algunos datos, el 11% de las familias son monoparentales en América Latina y el Caribe, https://vox.lacea.org/?q=blog/madres_solteras_lac. Este artículo señala que en las últimas dos décadas, los hogares monoparentales han aumentado en un 60% en México, un total de cuatro millones. Estadísticas recientes muestran que Colombia es el país con más padres solteros. Solo el 20% de las personas se casan, lo que podría ser un factor. Véase https://www.unisabana.edu.co/menu-superior-1/saladeprensa/noticias/detalle-de-noticias/noticia/colombia-el-pais-con-mas-madres-solteras-del-mundo-y-donde-la-gente-menos-se-casa-dice-estudio. En Estados Unidos, había 3,39 millones de madres solteras hispanas en 2022, un aumento del 1,19% en 1990.
Véase: https://www.statista.com/statistics/205192/number-of-hispanic-families-with-a-female-householder-in-the-us/#:~:text=In%202022%2C%20about%203.39%20million%20Hispanic%20families%20with,families%20with%20a%20single%20mother%20in%20the%20U.S. En Estados Unidos hay un total de 10,89 millones de hogares monoparentales. Ver https://singlemotherguide.com/single-mother-statistics/
[8] Para los efectos que los padres tienen sobre los hijos, véase https://www.fatherhood.gov/sites/default/files/resource_files/e000002312_0.pdf.
[9] Este tipo de violencia es perpetrada por hombres hacia mujeres en todo el mundo, especialmente aquellas vinculadas por una religión que coloca a las mujeres en una categoría subhumana.
[10] En la cultura mexicana la palabra “chingar” según Octavio Paz tiene la idea de penetración por la fuerza. Véase https://core.ac.uk/download/pdf/47265228.pdf.
[11] Los feminicidios son frecuentes en América Latina. Catorce de los veinticinco países donde ocurre se encuentran en América Latina. Véase: https://www.telesurtv.net/news/La-crudeza-del-machismo-en-America-Latina-20160705-0026.htmlorl. En todo el mundo hubo 81.100 muertos en 2021, según el informe de la UNODC. Véase Femicide_brief_Nov2022.pdf (unodc.org). En Estados Unidos, el 34,4 por ciento de las mujeres experimentaron algún tipo de abuso por parte de un hombre. Vea : Inmigrantes latinas vulnerables a la violencia doméstica, ‘efecto Trump’, dicen defensores (usnews.com)
[12] Alrededor del 7.1% de los hispanos en los Estados Unidos tienen problemas con el consumo de alcohol. Vea Estadísticas de Abuso de Sustancias para los Hispanoamericanos (americanaddictioncenters.org). En América Latina, el número también está aumentando. Véase: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45626675.
[13] Pedro Infante estuvo involucrado en varios asuntos matrimoniales y tuvo hijos de varias mujeres mientras permanecía casado. Su hijo Pedro Infante Jr. también vivió una vida turbulenta que involucró el alcoholismo y el consumo de drogas. Pedro Infante – Wikipedia, la enciclopedia libre
[14] Infórmese sobre el consumo de alcohol en menores de edad | Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA, por sus siglas en inglés) (nih.gov)
[15] El alcohol y los adultos jóvenes de 18 a 25 años | Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA, por sus siglas en inglés) (nih.gov)
[16] Esto es diferente a la forma pasiva llamada “marianismo” (Marianismo) donde las mujeres son casi divinas en todos los aspectos, por lo tanto, soportan todo lo que el hombre hace.
[17] https://www.thoughtco.com/what-is-feminism-3528958.
Machismo, Men and Fathers in Hispanic Culture
I grew up without a father. I have expressed some thoughts about this in several of my posts.
Looking at my own experience, my concept of a father was at best neutral. In other words, I had no idea what a father was until I was a teen at church where I met and was mentored by several men.
Thinking through the concept that Hispanics have of fathers based on what I have experienced, what others have shared with me and what I have learned I can conclude confidently that it is linked to the idea of “machismo[1]” which continues to be a societal problem to this day.[2] For English speakers this word doesn’t mean anything. But for Spanish speakers we know the word comes from the noun “macho” which means male. In fact, old Spanish Bible versions use the word “macho y hembra” when it talks about God creating male and female. The idea of a “macho” is that he is the male even as it is in the animal world. In the animal world, the male is the one that reproduces. When we talk about machismo, it is the idea that a male is man one who reproduces.[3] This idea is beyond this as I will later explain, but it is not too far-fetched to think that it is most of what has been passed on in our culture. The figure of a “man” and “father” in our Hispanic culture goes back to this idea.
Where did this originate?
Some argue that this came about with the Spanish conquest of Latin America.[4] Many Spanish started to take indigenous women to reproduce themselves and of course, they left them. This created a culture of single women raising “mestizos” (half Spanish, half indigenous). I would argue that it goes back even farther. The indigenous people in Latin American, such as the Aztecs and the Mayas did not have exemplary male models either. They were mostly men of war and women were the care takers of the children and the home. But we can go back all the way to the origins of men and women. After both Adam and Even (macho y hembra) sinned against God, it affected their relationship and their roles [5]. Everything went haywire after this.
Whatever may be the origins of machismo, it cannot be denied that its effect has been profound in our Hispanic families. Machismo has been propagated and passed on through generations and with it, many of the ills that come with it affecting the family. What are some of the effects on men and the family in general? Here are a few broad effects:
Promiscuity
Men have been taught that as males, they are free to engage sexually from an early age without any responsibility. This reduces men to their most basic biological function. I remember that as I was growing up, my uncle would tell my mom and it was almost time for me to go see the ladies. This meant that it was almost time to go see a prostitute and have sex, a proof that I was a man. If I didn’t do that, he said, I would end up being gay. Promiscuity leads to a lifestyle as if follows below.
Womanizers
Even after a man married a woman (though marriage not required), he would continue to have sexual affairs and encounters with as many women as he wanted tricking and deceiving them with deceptive words. They would often lie by saying they weren’t married. In my case and my wife’s family, the men ended up having multiple families. My father abandoned us (my mom had had two previous men and had five children at this time) and eventually married but I have no idea how many children he left from other women. Similarly, in my wife’s family, her father proudly told her while in Mexico, that she had siblings in the United States from an adulterous relationship. These men, who in their own lives have followed what was passed on to them, show no remorse or sense of obligation to any of these women and children. After all, they were “machos” (males) following their biology.
Broken Families
Not only are these men responsible for the single mom epidemic and affecting in our Hispanic culture but also for the destruction of their children’s well-being. Machismo has left generations of single mothers raising their fatherless children on their own.[6] The moms have become the sole provider, protector and responsible for raising their children. Many of them struggle to do so. Their children grow up without a healthy view of a father.[7] Some remarried but many decide it’s not worth it after all they have gone through. There is a saying in Spanish that says, “padre no es el que engendra sino el que cría” (he that raises a child is more father that the one who conceives one) which means that a father is more than the one who conceives a child but one that provides and cares for them. There is not a week that goes by that I see the effects of machismo in the family, especially in single mothers.
Violence
The violence perpetrated by men toward women is a result of machismo. As in their “antepasados” (ancestors), men used their strength to prove their manliness the wrong way. They have used their physical strength to subjugate women[8]. Many women have been trapped in this abuse cycle. A man sees no wrong in this because he is the “macho”, the one with power and deserves respect. He is the man of the house and as such the one who gives orders, and everyone should respect him regardless of what he is or does. The opposition of women (and children) has led to their physical, verbal, emotional, sexual[9] abuse and even death.[10]
Alcoholics[11]
These men were not only promiscuous, violent, irresponsible and adulterers, but many became alcoholics. Many of our early movies and music in our Hispanic culture glamorized getting drunk. Songs by popular men, like Pedro Infante glamorized getting drunk when a love affair[12] didn’t turn out. This was the way to cope for not getting your way. My father and other men in our family were alcoholics. Alcoholism has been a destructive epidemic in our Hispanic culture affecting families and society in general. Domestic violence, sexual assaults, driving under the influence leading to deaths, not being able to work, and deaths due to the effects of alcohol abuse in the body are some of the results. Unfortunately, their children have followed the same path who start drinking as early as 14-15 years of age.[13] According to statistics this is a serious problem young people between ages 18-25 in the US.[14]
Devalue and Hate for Men (Feminism)
Machismo has led to the devalue and even hate toward men. Much of this has been earned. We can see this in our culture that elevates women to a divine rank[15] (Mary is the intermediary between God and Men). Not only this, but it has led to the rise of feminism. The basic tenet of feminism is that women and men are equal. Therefore, women should be treated equal and not be subjugated by men. Power is shared with men. This has caused women to avoid marriage. Those that do marry, enter it on with stipulations that it will be a 50-50 contract.
Much more could be said on what machismo has done in our Hispanic culture, but these are my own thoughts and ideas on what I have learned from my life and experience as a pastor. Though this post is mostly on the negative effects of machismo among Hispanics, my goal in writing this is to not only bring this to the front but also to see the alternative that we as Christians have been offered through our relationship with Christ. This will be my topic in a follow up post.
[1] https://journalonworldaffairs.org/2021/12/13/machismo-culture-and-gender-based-violence-in-latin-america-are-connected-phenomena%ef%bf%bc/
[2] A current survey of Mexican shows that 62% consider Mexico a “machista” country. https://www.parametria.com.mx/estudios/mexico-un-pais-machista/
[3] “The essential attribute of the Macho is strength, which always manifests itself as the ability to wound, crack, annihilate, humiliate. Nothing could be more natural, therefore, than the male’s indifference to the offspring he engenders.” “Sexualidad en Mesoamérica: machismo y marianismo” by Alfonso Moisés https://core.ac.uk/download/pdf/47265228.pdf.
[4] Ibid.
[5] I am aware that many think that roles are social construct, and that the origin of machismo is due to the patriarchal roles. My position is derived from my theological understanding of the Bible in relation to human nature, family, society and human ethics.
[6] According to some data, 11% of families are single parent in Latin America and the Caribbean, https://vox.lacea.org/?q=blog/madres_solteras_lac. This article points that in the last two decades, single parent homes have increased by 60% in Mexico, a total of four million. Recent statistics show that Colombia is the country with the most single parents. Only 20% of people get married, which might be a factor. See https://www.unisabana.edu.co/menu-superior-1/saladeprensa/noticias/detalle-de-noticias/noticia/colombia-el-pais-con-mas-madres-solteras-del-mundo-y-donde-la-gente-menos-se-casa-dice-estudio. In the United States, there were 3.39 million Hispanic single mothers in 2022, an increase from 1.19% in 1990.
See: https://www.statista.com/statistics/205192/number-of-hispanic-families-with-a-female-householder-in-the-us/#:~:text=In%202022%2C%20about%203.39%20million%20Hispanic%20families%20with,families%20with%20a%20single%20mother%20in%20the%20U.S. In the US there is a total of 10.89 million single parent homes. See https://singlemotherguide.com/single-mother-statistics/
[7] For the effects that fathers have on children see https://www.fatherhood.gov/sites/default/files/resource_files/e000002312_0.pdf.
[8] This type of violence is perpetrated by men to women all over the world, especially those bound by a religion that puts women in a subhuman category.
[9] In the Mexican culture the word “chingar” according to Octavio Paz has the idea of penetration by force. See https://core.ac.uk/download/pdf/47265228.pdf.
[10] Femicide (“feminicidios”) is prevalent in Latin America. Fourteen of the twenty-five countries where it happens, are found in Latin America. See: https://www.telesurtv.net/news/La-crudeza-del-machismo-en-America-Latina-20160705-0026.htmlorl. Worldwide there were 81,100 killed in 2021 according to the UNODC report. See Femicide_brief_Nov2022.pdf (unodc.org). In the US, 34.4 percent of women experienced some sort of abuse by a man. See Latina Immigrants Vulnerable to Domestic Violence, ‘Trump Effect,’ Advocates Say (usnews.com)
[11] About 7.1% of Hispanics in the US have problems with alcohol consumption. See Substance Abuse Statistics for Hispanic Americans (americanaddictioncenters.org). In Latin América, the number is also increasing. See: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45626675.
[12] Pedro infante was involved in several marriage affairs and had children from several women while remaining married. His Son Pedro Infante Jr. also lived a turbulent life which involved alcoholism and drug use. Pedro Infante – Wikipedia
[13] Get the Facts About Underage Drinking | National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) (nih.gov)
[14] Alcohol and Young Adults Ages 18 to 25 | National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) (nih.gov)
[15] This is different that the passive form called “Maryanism” (Marianismo) where women are almost divine in all aspects therefore endure everything that the man does.
En este último segmento el pastor Edgar comparte sobre la misión que tenemos de ser una iglesia multiétnica.
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