El dolor lumbar crónico afecta a millones de personas y reduce de forma significativa la calidad de vida. La evidencia científica es clara: el ejercicio físico es el tratamiento no farmacológico más eficaz y seguro. Un estudio publicado en Journal of Science and Medicine in Sport analizó durante 14 semanas a pacientes con dolor lumbar crónico no específico que siguieron un programa combinado de ejercicio aeróbico y fuerza.
Los resultados mostraron una reducción notable del dolor, especialmente en las primeras semanas, junto con un potente efecto inmediato tras cada sesión, conocido como hipoanalgesia inducida por el ejercicio. Además, mejoraron la fuerza muscular, la capacidad aeróbica, la percepción psicológica del dolor y se redujeron el miedo al movimiento y las conductas catastrofistas. El estudio refuerza la importancia de intervenir de forma temprana y mantener el ejercicio de manera constante para conservar los beneficios a largo plazo.