Si Dios hubiera querido destruir la humanidad, hubiera lanzado sus rayos de inmediato, hubiera quemado los arboles…y destruyendo los cedros hubiera dicho: “¿Dónde te escondes rebelde? ¡Traidor! Recibe lo que te mereces.
Es la marca de un hombre verdaderamente grande que pueda, de manera gentil y firme, despegarse de sus seguidores para que puedan ir tras otro más grande. —Köstenberger
El camino de los fieles es comprometerse a pagar el precio incluso si no puede saberse el mismo. Y confiar en que, al final, valdrá la pena. – Los Anillos del Poder