Venezuela es campeón del mundo en Béisbol… y yo lo vi desde Berlín.
En este episodio hablo de lo que significó vivir ese momento histórico lejos de casa. No solo como fanático del béisbol, sino como venezolano, padre y expatriado que carga con una mezcla constante de orgullo, nostalgia y distancia.
Porque no es lo mismo celebrar un campeonato desde donde creciste, que hacerlo desde otro país, en otro idioma, rodeado de gente que no entiende lo que eso realmente significa.
Reflexiono sobre el béisbol como parte de nuestra identidad, sobre lo que representa este triunfo para un país que ha vivido tanto, y sobre cómo estas victorias conectan generaciones… incluso cuando no se viven de la misma manera.
Venezuela ganó.Y aunque la distancia cambia muchas cosas… hay otras que simplemente no se van.